18/05/2016

Isabella Rossellini y Lancôme, la historia de amor continúa…

La noticia causó gran sensación: Isabella Rossellini va a volver a prestar su rostro, su voz y su personalidad a Lancôme como embajadora de la marca… Es la ocasión perfecta para que la actriz italoamericana reanude los vínculos excepcionales que la unieron a la Casa de Belleza y para que, con ella, se mire de otro modo el paso del tiempo y el resplandor que le confiere a las mujeres.

«Estoy realmente muy emocionada», nos confiesa Isabella Rossellini cuando le preguntamos qué siente al convertirse otra vez en la embajadora de Lancôme. «Nuestra colaboración significó tanto para mí en mi vida que, el hecho de poder continuarla, me llena de inmensa alegría y grandes expectativas». Nos reunimos con la actriz en París, en la plaza Vendôme, en un ambiente intimista en el que Isabella Rossellini nos habló con gran sinceridad. Nos impactó su mirada luminosa, su sonrisa resplandeciente y su rostro radiante. Hay que decir que Isabella Rossellini es la encarnación misma de la belleza atemporal, que ha sabido aceptar las marcas del paso del tiempo de la misma forma que se hace con los recuerdos, sin ceder jamás a la dictadura de la juventud: «Estoy plenamente consciente de que esta decisión va más allá de mi mera presencia como imagen: es una señal fuerte del deseo de Lancôme de incluir en su universo a todas las mujeres, cualquiera que sea su edad».

Cuando le preguntamos cuál es el vínculo que la une a Lancôme, su respuesta no tardó: «¡Es una historia de amor!». Una aventura que comenzó en 1982, cuando Isabella Rossellini se convirtió en la primera musa de la marca francesa prestando su imagen para el icónico perfume Trésor : «En aquella época el que una actriz anunciara un perfume era una verdadera apuesta, un verdadero reto, ya que la mayoría de los perfumes estaban representados por sus creadores». Gracias a su gran curiosidad, Isabella Rossellini no se limitó a ser la imagen de la fragancia: «Solicité participar en las reuniones de los diferentes equipos para estar informada del proceso de elaboración. Me permitieron evaluar todas las versiones de prueba del perfume». Y de hecho, fue ella misma quien eligió la versión final de Trésor ... La versión que literalmente «la había conquistado» unos meses antes: «Original, calurosa… esa versión le iba perfectamente bien a mi piel. Me acuerdo haberme perfumado con ella durante meses».

Mujer moderna, libre y realizada, con una carrera profesional polifacética (periodista, modelo, actriz y realizadora), Isabella Rossellini demuestra, más que nunca, que la belleza es un estado de ánimo. De ahora en adelante, la actriz defenderá, junto a la Casa Lancôme, una visión de la belleza fuera de los códigos establecidos, con la generosidad, la fuerza y la energía que la caracterizan. Ya que, más que una embajadora, Isabella Rossellini será la portavoz de una belleza libre que simboliza el bienestar y que nos recordará que el paso del tiempo nada tiene que ver con el carisma, el esplendor y la inteligencia… ¡A condición de ser protagonista de su propia vida!